tan solo una nube

 

Me sonríen sus nubes. Me lloro tus soles. Tu forma de hablar, tu forma de callar. Dispárame, ¿no llevas una pistola? Disparé varias veces sobre la misma pared. pam pam pam. Han quedado los agujeros. La bala ha caído encima de la cama. Un resto de mi. Un resto de odio. Una chica me sonríe al otro lado del tren. Cada vez que entra gente en el vagón hace muchísimo frío, casi tanto como el que dejamos allí, en aquella habitación antigua, pero repleta de sexo. Las paredes rezumaban semen y lágrimas de apretar la almohada. El café me sabe a mañana congelada. Las calles de Madrid asfaltan tu nombre. Tengo hambre. No tengo nada en la nevera. Tengo un billete de tren encima de la mesita. No tengo melancolía del pasado. Tengo ansia del futuro. Pero no tengo prisa.