existes por encima de mis posibilidades

El semáforo parpadea un verde violento. El edificio de enfrente está oscuro. No hay ninguna ventana encendida. El verde se enciende. Tú. El verde se apaga. Tú. El verde se enciende. Tú. Tu imagen como refugio. El semáforo se pone en rojo. Otra vez tú. Miro el mar. Ahora negro, distante, distinto. Negro. Tú. Hogar incluso cuando estoy lejos. Incluso cuando tú estás lejos. El verde enciende. Mis dedos te acarician los dientes. Sonrío. Es muy tarde. Tan tarde que es pronto. Otra noche sin dormir. La noche cae, y yo con ella. La bajeza humana. Los fluidos feos. Los míos, los tuyos, los suyos. La desesperación con alarma de despertador. El sexo maleducado. Perder tus formas. La fiebre. El alcohol en mal estado. El mar entra por las rendijas del sueño. Escucho tu mar en todas mis noches. El sexo rudo. El sexo cómodo. Sin formas. Con tu forma. Lleva puesta tu voz. Tus susurros. Susurro soez. Semáforo verde. Susurro que arropa. Semáforo rojo. Hay un atasco en mis palabras. Miro a la calle. Ya nunca sé si es que llueve o han regado. Un barco titila en el mar. Parece una estrella que se ahoga. Estás dentro de mí. Y sin embargo, el humo.