el último verano que te conocí por primera vez

Solo tú. Me haces crac y no te das cuenta. Te observo. Me encanta hacerlo. En silencio. En realidad te das cuenta. Pero haces como que no. Te lo agradezco, solo a ratos. Cada vez que enciendes un cigarrillo, esa marca en tu boca. El fogonazo mínimo. Instantáneo. Suficiente para iluminarte. Suficiente para iluminarme a mí también. El sonido de tu respiración. Cada vez que esbozas esa sonrisa. Esa sonrisa, el rincón que siento aquí ahora mismo. Te observo. Qué luz más bonita tienes hoy.