dame paz

volver de la revolución nunca fue fácil. hoy, 12 de diciembre, me siento al borde del colchón quemado. camino al lado del río. el frío me hiela. camino sobre el fango. quiero irme pero no sé cuál es la carretera más cercana. la luz de la frutería low cost parpadea. quiero aguacates pero ya no llego a tiempo. como siempre. nunca llego a tiempo. o me paso del reloj. es muy tarde y los vecinos de arriba están dando golpes. me ponen de los nervios. te fui perdiendo día a día. nunca antes había conocido una pérdida tan rápida. si tú. es para ti. hoy he vuelto a morir a balazos. aun no he escuchado el disparo. tardará en llegar. primero llegará la bala, pero ya no laten los días. llego al peaje. saco unas monedas. una mano emerge por el cristal sucio. rozo su mano sin querer. me da asco. arranco. me queda una autopista por llorarte. pon música. aun queda noche. tengo cigarrillos en la guantera, poca vergüenza en los asientos de atrás y tu olor en mis dedos. no te alejaste entonces, no te alejaste cuando te corriste. ceniza y plástico. la puerta estaba abierta y entraron los monstruos. la nada se repite en cada página. la nada me persigue como a Bastian. la nada. la nada que no es negro, ni blanco, ni luz. es nada. NADA. la nada.