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calor negro

rompe la orilla en mis pies.

tengo los ojos cerrados. noto la arena en el calor del cuerpo, rebozándome tu sonrisa. tengo sal en los labios. el pelo rizado de mar casi seco. me tocas. estás junto a mi. casi se me había olvidado y sin embargo estás radicalmente ahí. me acaricias el costado, debajo del pecho. tu mano arde. mi cuerpo también. tu letargo, de mediados de la tarde. en una calita desierta. suenan las olas tan fuertes en su dulzura. estamos como drogados de sol. tu mano, mis sueños. tu mirada, llena de mar. tu sonrisa, el Mediterráneo. tu voz, mi brisa. no dejes de susurrarme. casi nos quedamos dormidos. y todavía nos queda toda la noche de calor. estás en silencio. giras la cabeza y ahora sí, me miras. apoyado en la arena. tardas en sonreír, como amaneciendo. lento, cómodo. te miro con perlas de luz y mar entre las pestañas. sonrío después de ti. cierro los ojos y veo la oscuridad roja. que no se acabe nunca este momento. suena el mar. el tiempo no avanza en este lugar. todo parece infinito. el Cielo debe ser esto.

acaso no ves que nos vamos a hundir

yo solamente muerdo tu piel. el puerto está muy lejos hoy. no se ve el mar desde aquí. meto mis dedos en tu boca. me vomitas. me he masturbado varias veces sin saber que estaba lloviendo fuera. nunca sabrá que me he tocado mirando su foto. ni siquiera se le ve bien, ¿sabes? Eres una viciosa. Una perdida. Me imagino el Ganges lleno de muertos. Una imagen sonora me ronda la cabeza desde hace mucho tiempo. El Ganges está lleno de muertos. El Ganges. El Ganges. Suena un perro que arrastra el ladrido. De la misma forma que me amas, me olvidas. A trompicones. A ratos. Desordenadamente, servido en vaso roto. Estoy lejos. El Ganges está muerto. No me pongas plato en la mesa. Como fuera y me como por dentro.

tan solo una nube

 

Me sonríen sus nubes. Me lloro tus soles. Tu forma de hablar, tu forma de callar. Dispárame, ¿no llevas una pistola? Disparé varias veces sobre la misma pared. pam pam pam. Han quedado los agujeros. La bala ha caído encima de la cama. Un resto de mi. Un resto de odio. Una chica me sonríe al otro lado del tren. Cada vez que entra gente en el vagón hace muchísimo frío, casi tanto como el que dejamos allí, en aquella habitación antigua, pero repleta de sexo. Las paredes rezumaban semen y lágrimas de apretar la almohada. El café me sabe a mañana congelada. Las calles de Madrid asfaltan tu nombre. Tengo hambre. No tengo nada en la nevera. Tengo un billete de tren encima de la mesita. No tengo melancolía del pasado. Tengo ansia del futuro. Pero no tengo prisa.

una bestia incontrolable

incluso cuando el mundo se cae por el borde de la cama.

toco tu piel. a veces de gallina, siempre de bestia. reaccionas. tu piel. tu luz. tu risa que hace eco y resuena en mis sueños con rendijas. el acantilado de tus dientes. me gusta sentir tu aliento en mi cuello. acéchame por las noches. no hay mejor guardia. piérdeme en tu oscuridad. el hombre que susurraba a mis cabellos.esta habitación no tiene techo. me pierdo en tu intemperie. dormir sin dormir. soñar sin cerrar los ojos. los ojos son agujeros. suéñame estrellada en tu cielo. córrete con mi nombre como mantra. córrete mientras me miras a los ojos. empápame de tu sangre. ensúciame con tus versos.

existes por encima de mis posibilidades

El semáforo parpadea un verde violento. El edificio de enfrente está oscuro. No hay ninguna ventana encendida. El verde se enciende. Tú. El verde se apaga. Tú. El verde se enciende. Tú. Tu imagen como refugio. El semáforo se pone en rojo. Otra vez tú. Miro el mar. Ahora negro, distante, distinto. Negro. Tú. Hogar incluso cuando estoy lejos. Incluso cuando tú estás lejos. El verde enciende. Mis dedos te acarician los dientes. Sonrío. Es muy tarde. Tan tarde que es pronto. Otra noche sin dormir. La noche cae, y yo con ella. La bajeza humana. Los fluidos feos. Los míos, los tuyos, los suyos. La desesperación con alarma de despertador. El sexo maleducado. Perder tus formas. La fiebre. El alcohol en mal estado. El mar entra por las rendijas del sueño. Escucho tu mar en todas mis noches. El sexo rudo. El sexo cómodo. Sin formas. Con tu forma. Lleva puesta tu voz. Tus susurros. Susurro soez. Semáforo verde. Susurro que arropa. Semáforo rojo. Hay un atasco en mis palabras. Miro a la calle. Ya nunca sé si es que llueve o han regado. Un barco titila en el mar. Parece una estrella que se ahoga. Estás dentro de mí. Y sin embargo, el humo.

dame paz

volver de la revolución nunca fue fácil. hoy, 12 de diciembre, me siento al borde del colchón quemado. camino al lado del río. el frío me hiela. camino sobre el fango. quiero irme pero no sé cuál es la carretera más cercana. la luz de la frutería low cost parpadea. quiero aguacates pero ya no llego a tiempo. como siempre. nunca llego a tiempo. o me paso del reloj. es muy tarde y los vecinos de arriba están dando golpes. me ponen de los nervios. te fui perdiendo día a día. nunca antes había conocido una pérdida tan rápida. si tú. es para ti. hoy he vuelto a morir a balazos. aun no he escuchado el disparo. tardará en llegar. primero llegará la bala, pero ya no laten los días. llego al peaje. saco unas monedas. una mano emerge por el cristal sucio. rozo su mano sin querer. me da asco. arranco. me queda una autopista por llorarte. pon música. aun queda noche. tengo cigarrillos en la guantera, poca vergüenza en los asientos de atrás y tu olor en mis dedos. no te alejaste entonces, no te alejaste cuando te corriste. ceniza y plástico. la puerta estaba abierta y entraron los monstruos. la nada se repite en cada página. la nada me persigue como a Bastian. la nada. la nada que no es negro, ni blanco, ni luz. es nada. NADA. la nada.

estamos bien, ¿no? todo bien.

Gijón hoy está más vacío que nunca, el mar no suena, no hay luz, hace frío. en realidad, aquí estamos bien. no me quiero ir, porque te has ido tú. y aquí no tiene sentido, pero en realidad sí que tiene sentido. luchar por tí, por el día, contra la noche. contra la noche solo se puede luchar con día, con todo el sol del mundo, pero a veces no hay fuerzas. se las comió el mar. da la puta casualidad de que también había luna llena de ausencia cuando te fuiste. estaba inflada de aire, no estaba llena.

tú, que no te conozco de mucho, pero me haces sonreír y gemir.

este mes ha sido tan raro que me deshizo en frío, agua y mar que no entiende.

noviembre raro. te esperaré cada noviembre.

cada palabra, un acantilado.

cada recuerdo feo, un abismo donde me pierdo y del que no salgo.

vuelvo a la carretera. gasolineras. campo seco. empapo el corazón en alcohol. pero no soluciona nada. qué más narcotiza. no quiero sentir.

mirapolis.

desazón muy rara en el pecho de las ruinas.

me molestan las lentillas de estar tantas horas sin dormir. llega la noche y soy incapaz de juntar más de tres horas. no-duermo-nada. y sin embargo, sueño todo el puto rato. ya no sueño contigo. sueño con un montón de cosas oscuras y de colores. a veces más oscuras que de colores. genero una amalgama de nebulosas. todo el rato. por la noche las veo en el techo, proyectadas. mezclo realidad con literatura. mezclo a mi abuela con Burroughs. junto a los chicos salvajes con la señora que en la residencia me habla sin sentido alguno. discursos desordenados. un sofá manchado de pis. un vermú con aceitunas metidas en un sablecito de plástico naranja. sillas de ruedas esperando ávidas a que lleguen las ocho en punto. las-ocho-en-punto. kilómetros de autopista de noche. gasolineras vacías o cerradas. películas en la pantalla del autobús. coger los últimos asientos del autobús para ir sola. so-la. dolor de los cascos en las orejas.  una sala de proyección pequeña y vacía. el menú del día en una corchera. a las personas mayores se les olvida las cosas continuamente. el olor de la lejía cuando no usan lejía. la luz de ese salón. el frío de la puerta de la salida. el camino de vuelta como de mulholland drive. una semana que ha sido como un mal sueño. el tacto de los sillones donde se pasan horas horas horas horas sentados. sentada. se duerme durante el día. ¿qué pensará por las noches? padre. hermana. amigxs con cara amable y siempre ahí. dispuestos a darme una esquina de su hogar para hacer más hogar mi hogar. la música que llena mis madrugadas. mi cabeza es una puta taladradora. necesito que pare. al menos, parpadear.

vivir en un bucle nunca fue tan desesperante.

simulacro no. 1

imagínate que estás en una piscina municipal. es invierno  y está llena de gente.

hay vaho en las cristaleras que dan a una calle poco concurrida. estás en las afueras.

imagínate que caminas entre la gente.

flop flop con tus chanclas de rayas que tanto molaron en 2011

casi resbalas. casi te das una ostia como un piano. pero sigues caminando.

huele a cloro recalcitrante. es el final del día y el agua está un poco opaca.

imagínate que te da un poco de asco.

te pica el biquini negro. te rascas la teta.

hay un señor gordo con la cabeza medio metida en el agua que te observa.

pones una mueca de asco visible. sigues caminando.

el reloj sin horas que solo da vueltas de las piscinas sigue su camino. tú, el tuyo.

imagínate  un hueco entre tanta toalla raída.

imagínate que eres consciente de repente que no hay sonido.

que nadie habla

ni ríe

ni se cuenta qué tal el día

no suena el agua.

nadie

está

hablando

 

el núcleo de todo esto se sostenía con tu mirada.

 

 

la geometría negra

a gritos en la calle. mi calle está más sucia que la tuya. ¿tienes la razón? hoy creo que te odio.

la única marca que tengo de ti es un mordisco en el brazo. me la vi hoy cuando me estaba duchando. hacía días que no me duchaba. me quedé en la habitación. días vacía frente a noches llenas sin luna pero con gatos en celo. los tejados de mi barrio están llenos de gatos en celo. los tejados de mi barrio y los tejidos de mi barro. el lodo. el fango. espeso. la geometría de lo sucio.

la ciudad está congelada. aun no se ha derretido el mar. el río baja sucio. veo los árboles moverse pero no escucho el frufrú de las hojas. no oigo nada, más que el silencio vibrante del fluorescente. fumo a escondidas. las cenizas, mis insectos. tus esquinas, sus telarañas. mi océano, tus arañas. las musas olvidadas. los bostezos de las putas tristes. los colchones que hacen ruido al romperse. el peso de la TV apagada. el sonido de los vecinos haciendo la cena muy temprano. los insectos pegados al capó. los viajes largos. me quedó a dormir donde te conocí.