escoria

08102008b1933c1c13071e0870a38bfe

 

era como gemir con el malo de la película.

tú eras el malo de la película.

sabes de estos malos que corren hacia la parte de atrás de una tienda de ultramarinos, y de la que corren tiran un cubo de basura metálico y se esparcen las verduras, y sale humo de una alcantarilla con el suelo mojado.

las calles estaban vacías a esa hora, hacía sol,algunos grillos gritaban todo lo que tú te estabas conteniendo.

el ventilador también sudaba tus grados. lentamente.

la ciudad, también te sudaba sin saberlo.

risa negra

96aeefff95d6edda7d8ec4227c4947e7wayne miller

como una niña,

sonrío con los ojos cerrados la boca cerrada la nuca cerrada las orejas

cerradas

los brazos cerrados las piernas cerradas los días abiertos las esquinas cerradas el mar

abierto

los poros abiertos sudando abierta las ingles abiertas la mente abierta

siempre

las cuencas de los ojos cerradas alma abierta mirada abierta botella de agua abierta nosotras abiertas cuando queremos

cerradas cuando queremos

el mundo abierto escurriéndose entre crema de sol abierta y hierba cerrada.

como una niña, cierro los ojos. y sonrío. me pica el sol. sonrío por mi y por todas mis compañeras.

domingo. abierto.

piscina negra

22d25a7133811b1c88d3411809d58340martine franck

Llego a casa. Empapada. De ti. En realidad no de ti. Hace tiempo que no me empapo de ti. De lo que te imagino. Y de la tormenta. Joder. Se ha puesto a llover como nunca. Me tiro en el suelo. No sé por qué en el suelo. Al lado de la cama. La cama. El rincón de las infidelidades a mí misma. Los sueños que no son. La vigilia de mi antepasado búho. Siempre con la piel alerta. Echo un poco de vino en una copa. Cojo una de las copas buenas. Ya que estoy sola, voy a cuidarme. Qué coño. De la vajilla buena.

El vino sabe raro. A corcho. Flotaba en la espesa pero diluída superficie, como una isla. El vino sabe a corcho. Me hago de la HBO. Aún no he aprovechado el mes gratis. Joder. Siempre tarde. Me suscribo, relleno el formulario pensando en ponerme otro nombre, otra yo. Quizás me lo crea. Y construya otro mundo para mí, poco a poco. Mintiendo en formularios, en Hacienda, en el médico, a mis amantes. Sería vivir en mis carnes a Paul Auster. Creo que sería de locos. El vino me sube a la cabeza. En su punto justo. La gloria de un viernes noche. Sola. La serie es de chicas. No me veo reflejada en ninguna. En n-i-n-g-u-n-a. Sexta temporada. Voy a acabar con esto ya. De vez en cuando me toco el culo. Me echo cremas en el culo cada día, y tengo celulitis. Esto no sale en la serie de las chicas. La celulitis como tu mascota. Toco la alfombra con la mano. Me encanta el dulce raspar. Es como tú. Arisco, dulce, arisco, dulce. También es como yo, parece ser. Hoy abren la piscina de la urbanización. No me apetece estar entre marujas. Quiero tocar la hierba, meterme en el agua, abrir los ojos debajo de la piscina, la luz y el silencio del fondo. Veros como entes flotando, nadando por encima de mi. Solo salir cuando ya solo quede el socorrista, que jamás me gusta. Y ver el atardecer entre el cloro. ¿Sabes que nunca me ha gustado el socorrista? Es como… EL SOCORRISTA. El personaje de la aventura gráfica. El Socorrista. No me gustan. Me gustan las esquinas y lo que no se ve. Quizás eso sea un problema. En esos términos no me conozco ni yo. Es curioso. Se termina el vino. Sabes qué. Siempre me fijo en cómo bebe la gente de los vasos. Hay personas que dejan el vaso super sucio cada vez que beben. Eso por ejemplo, no me gusta. Miro al techo y veo una araña. Por primera vez no la temo. Pobre del animal que entra dentro de la boca de otro. Nunca me gustaron los socorristas. Me apetece muchísimo verte. A veces creo que el corcho mancha el vino. Una de mis películas favoritas es el nadador de frank perry. Otra de mis favoritas es la piscina de françois ozon. He pensado en ir a bailar. ¿te queda M de amor? Ya no hago caso a la serie. Hay tormenta, aun se acerca. Se oye lejos.

refresco negro

d84693c8f7578467304dd8b809d370e5

lame mi brazo. está lleno de sal.

lugares lejanos donde la playa se funde con tu tv en ruido blanco

lame mi cuello. está lleno de zumo.

baila conmigo en el salón con los ojos cerrados. hace calor ahí fuera.

la ventana está abierta pero no corre el aire.

es de noche.

fumas lentamente y me miras y me miras y me miras y me miras

la ciudad está bajo nosotros. hablan un idioma extraño. me llegan voces ahogadas

y el caos del tráfico en penumbra.

se te consume el cigarro y me miras me miras me miras tragas saliva me miras me miras

desde la otra orilla del salón.

 

esto sí fue Hawaii

f09a89c008da268f68d54b18f320c542kelsey mcclellan

El plano comienza con una noria encima del mar, al lado de un muelle, parece que huele incluso a salitre y plastilina. Plano subjetivo. Secuencia. La cámara se mueve al ritmo de mis andares hoy, que son raros y largos. Me dirijo a un puesto asqueroso de comida frita, frita con desgana y prisa, frita con todo el aceite negro del mundo y precariedad de feria de verano. Vosotros, que sois quienes veis la película, estáis viendo a calvos, niños, señoras, rizosos, caminar a mi lado, van pasando más allá de la cámara. Hay una parte del plano que está siempre en tonos rojos. La rosquilla sabe a una mezcla entre grasa antigua y pez rebozado de nada. Suena música electrónica en la zona de los coches de choque. Hay chavales gritando al lado de un Bob Esponja. De pronto, y como si fuera la primera vez, cruzamos miradas, y nos cruzamos. Me sonríes, y bajas la mirada. Sigo caminando, me doy la vuelta. Os mareáis un poco con el giro. Te veo avanzar de espaldas, también te das la vuelta. Sonríes con los ojos. Me rasco el codo, nerviosa.  Aparece un frame de una hoguera en la playa, casi extinta. Se quema la película.

 

el almuerzo que se seca

c4296a598c985924bf2d48814b7e4890

 

Entro en la cocina, ya no estás.

Tengo restos de ti en el brazo.

Te viertes en mi boca.

Cada noche impar.

Tienes mi cuerpo los días raros, pero

nunca

jamás

me tendrás.

Nunca.

El almuerzo se seca en la cocina.

El zumo ya no es.

Suena beachfires mientras respiro en el jardín.

Entre la hierba, hoy fresca.

Llaman al timbre.

Nunca responderé.

La humedad me baña los pulmones.

Sonrío.

Tengo los labios secos, me duelen al sonreír. Así que me duelen más.

Me diluyo en las gotas de agua de la hierba.

Hoy soy, pero no contigo.

 

 

adicción fría

1d030d16c1a9d04726781d01b4c70d9e

 

retumba tu voz entre mis dientes.

se te olvidó un libro en mi casa. un libro de un tipo que pensaba tanto en la muerte que se murió.

las sábanas, pegajosas de tí.

yo, pegajosa de tí.

cada vez que te corres veo el cosmos en tu mirada que se cierra durante un instante. me cierras las estrellas. casi puedo tocarlas.

retumba tu voz entre mis dientes.

territorios

6838e8ddd409aee476251c9b2990379dfrédéric forest

Muerdes la almohada. Te sacudes en silencio. La sábana cae suavemente hacia abajo, hacia abajo, hacia abajo, sin fin, el deseo está ahí, casi lo tocas, lo rozas, se te pone la piel de gallina, tienes calor, exhausta sigues mordiendo la almohada, dejas una marca de babas con forma de tu boca, tu edredón ahoga tu gemido, tu salida al mundo.

tu existencia raya la muerte durante un instante

agotas la vida en dos segundos

inhalas el placer contenido en tu boca

cierras los ojos tan fuerte que te brota una lágrima

te mueres un poco cada vez que piensas en eso.